¿Qué son las retribuciones en especie? Todo lo que necesitas saber.

4 agosto 2022 Fiscalidad

El plan de retribución que una empresa ofrece a sus empleados es uno de los factores que suele determinar si la compañía o el negocio prosperan.  Si, por ejemplo, el plan seleccionado incluye beneficios más allá de la suma económica habitual, el equipo directivo será capaz de retener al mejor talento del mercado, ya que es probable que sus miembros queden más satisfechos con estas condiciones.  

Las retribuciones en especie (aquella parte del salario otorgado en forma de bienes, productos básicos o servicios) conforman, así pues, uno de estos paquetes salariales idóneos.  

¿Qué son las retribuciones en especie?

Aunque la remuneración habitual al trabajar suele ser dineraria, un 30% del salario de un trabajador puede ser otorgado a través de retribuciones en especie. Acorde con la ley del IRPF, las retribuciones en especie están representadas por el uso u obtención de bienes, derechos o servicios a precio reducido o, normalmente, gratuitamente.  

Los ejemplos clásicos de retribuciones en especie son el seguro médico, el ticket restaurante o el vehículo de empresa, pero incluso las cestas de navidad conforman una retribución en especie, y debido a que son una forma de remuneración, deben aparecer en la nómina. 

Ejemplos de retribuciones en especie

Los tipos más habituales de retribuciones en especie son: 

  • Transporte. Es decir, vehículos que la empresa pone a la disposición de sus trabajadores como, por ejemplo, un coche. También se incluyen los desplazamientos cubiertos por la empresa (por ejemplo, servicio de tren gratuito, vuelos, etc.).  
  • Vivienda. La empresa proporciona al trabajador una vivienda o alojamiento a título gratuito, o a un precio inferior de lo que dicta el mercado.  
  • Tickets restaurante o comedor subvencionado. La empresa cubre la manutención de los trabajadores, es decir, el coste económico de las comidas.  
  • Seguros. La empresa se hace cargo de los costes de un seguro médico o de las primas de contrato del seguro en cuestión.  
  • Cheque guardería. la empresa pone a disposición del trabajador y de sus hijos un servicio de guardería.  
  • Formación. No hablamos solo de la formación específicamente relacionada con la actividad que el empleado lleva a cabo,  también cursos de idiomas, conocimientos de ofimática, etc.  
  • También destacan las cestas de navidad, las acciones propias de la empresa, el parking gratuito, etc.  

La retribución en especie en la nómina  

Dado que las retribuciones en especie son un ingreso al trabajador, les corresponde un valor reflejado en la nómina. Sobre dicho valor, se debe practicar un ingreso a cuenta, el cual se imputa al empleado, y que calcula e ingresa la propia empresa a través del modelo 111.  

El porcentaje salarial en especie (el cual recordemos no debe superar el 30%) aparece, así pues, cuantificado en la nómina. Lo encontraremos en “devengos”, donde se especificará el valor económico de cada una de las retribuciones en especie que han sido otorgadas al trabajador.  

Sobre los conceptos de la nómina se practican una serie de cotizaciones: este tipo de retribuciones cotizan en la Seguridad Social y generan retenciones de IRPF, así que deben ser tanto declaradas por parte del trabajador, como presentar las debidas retenciones por parte la empresa.  

Ejemplo de nómina con retribución en especie  

  • Salario base: 2.000 € 
  • Coche de empresa: 300 € 
  • Tickets restaurante: 154 € 
  • Cheque guardería: 167 € 

Este trabajador/a tendrá una nómina de 2.621 €, de los que 2.000 son salario dinerario y 621 en especie.  

¿Cómo se contabilizan las retribuciones en especie?

La contabilidad de las retribuciones en especie variará dependiendo del tipo de retribución. Por ejemplo, si se trata de un bien adquirido para ser posteriormente entregado al trabajador, el gasto de su compra se contabilizará como anticipo de la retribución, y se descontará de la nómina tras su devengo.  

Si por el contrario estamos hablando de un servicio producido por la empresa (un curso de idiomas o un servicio de comedor), se tendrá que contabilizar por servicios al personal.  

A pesar de que la distinción principal se hace entre bien y servicio, la contabilidad de las retribuciones se verá afectada dependiendo de la naturaleza del rendimiento más allá de su categoría, siendo diferente también en el caso de las viviendas (si está arrendada, contabilizada como anticipo de retribución y si está en propiedad, como un servicio al personal), de los vehículos, etc.  

¿Cómo se tributan las retribuciones en especie?

Lo más importante a tener en cuenta respecto a las retribuciones en especie es que, tal y como determina el Gobierno, estas no pueden superar el 30% salarial, tributen o no en el IRPF. Además, el trabajador debe cobrar un salario superior al mínimo interprofesional para poder obtener beneficios de cobrar una parte de su salario en especie.  

En cuanto a la preparación de impuestos, la valoración de las retribuciones está ligada a su valor normal de mercado, y cada bien o servicio deberá imputar un porcentaje que variará según el tipo de retribución.  

Retribuciones en especie exentas en el 2022

A pesar de que, al ser rendimientos del trabajo, las retribuciones en especie se tienen que declarar (es decir, deben incluirse en la declaración de renta), es también cierto que algunos tipos están exentos de tributar, al menos hasta un límite.  

  • Cheque guardería: no tienen límite de exención, así que se aplicaría a la totalidad de la cuota con independencia de su importe. Es deducible (si no total, parcialmente) del Impuesto de Sociedades, cosa que beneficia no solo al empleado sino también a la empresa.  
  • Acciones: si las reparticiones o participaciones de las acciones de la propia empresa se hacen bajo las mismas condiciones para todos los empleados, la participación no supera un 5% y los títulos se mantienen 3 años, está retribución en especie está exenta de tributar hasta los 12.000 euros.  
  • Transporte: exento de tributar si no supera los 1.150 euros anuales, el servicio de transporte facilita el desplazamiento de los trabajadores hasta la empresa.  
  • Cesta navidad: si la cesta llega al trabajador como obsequio de la empresa, se retendrá en nómina. Si, por el contrario, se gana en un sorteo, deberá declararse como ganancia patrimonial.  
  • Seguros: mientras se trate de seguros que paga la empresa y que cubren los accidentes laborales o de responsabilidad civil del empleado o de los seguros privados de salud que cubren al trabajador (e incluso a su cónyuge y descendientes), están exentos de Hacienda, siempre y cuando no superen los límites determinados. 
  • Formación: si se trata de una formación exigida al trabajador por la empresa, esta estará exenta. También entran dentro de este tipo de retribución en especie los servicios de educación (guardería, infantil, ESO, bachillerato, grados superiores, etc.) que se prestan a los descendientes de los trabajadores, ya sea gratuitamente o a precio reducido.  
  • Otros: los vales de comida o tickets restaurante (exentos de tributar si no superan los 11 euros al día) y las aportaciones a planes de pensiones son también retribuciones en especie, así como el parking.  

Conclusiones

En conclusión, las retribuciones en especie son una gran forma de motivar laboralmente a los trabajadores, especialmente aquellas que les permiten disfrutar de determinados servicios y/o bienes sin tener que tributar por ellos.